Notas de los Creadores
Se dice con frecuencia que los seres humanos transitamos por dos despedidas: la primera ocurre cuando se nos agota el tiempo en el plano físico, y la segunda —quizás la más definitiva— se ejecuta el día en que nuestro nombre es pronunciado por última vez por aquellos que nos rodearon.
La Enciclopedia Ohana del Disparate Iluminado nació, precisamente, como un escudo contra esa segunda despedida.
Todo comenzó a miles de kilómetros de distancia. Tras haber partido hace cinco años, transitando primero por Argentina y residiendo actualmente en Portugal, la distancia física obró un fenómeno peculiar. Un buen día, sin previo aviso, algo en el surco cerebral del hijo menor (y legítimo aspirante al título nobiliario de predilecto) se activó de manera inconsciente. Al observar la crianza de sus propios hijos —dos niñas y un bebé—, descubrió que estaba repitiendo con precisión milimétrica las mismas letanías, directivas y recursos que su madre le aplicaba a él décadas atrás, adicionando por supuesto las nuevas joyas de la tercera generación.
Al observar este fenómeno y compartirlo en la intimidad del hogar, su esposa Sandy aportó la chispa inicial: la brillante idea de compilar todos estos modismos en un glosario íntimo para regalárselo a la matriarca. Para llevar el proyecto al siguiente nivel, el hijo menor solicitó la ayuda estratégica de la familia; fue así como su hermana Karina, su primosobrina Julia (conocida en los bajos fondos heráldicos como Zor Hongo) y su primogénita Nicole se unieron a la causa como investigadoras oficiales, activando un operativo conjunto para refrescar la memoria colectiva y desenterrar aquellas frases únicas y vivencias compartidas.
Gracias a esa sincronización familiar, lo que comenzó como un obsequio discreto fue cobrando volumen y elocuencia retórica hasta ver nacer el dispositivo lúdico que hoy tienen en sus manos.
Más que un simple recordatorio de anécdotas, este juego tiene la intención de ser un homenaje en vida a esa mujer que siempre estuvo allí, sosteniendo y apoyando en las buenas y en las malas; con defectos y virtudes, con errores y aciertos, pero siempre impulsada por la búsqueda de lo mejor para los suyos.
A través de estas 42 tarjetas, no solo los hijos y las nietas directas de la línea sucesoria mantendrán vivos los recuerdos durante los años venideros, sino que toda la estirpe contará con una herramienta lúdica y oficial para extender su memoria, sus risas y su particular retórica a lo largo de las futuras generaciones.
Aquella primera edición —impresa, empastada y entregada en propia mano a la matriarca durante el mes que pasamos en casa el pasado junio, cuando cruzamos el Atlántico para ver a la familia (y atender un par de asuntos de Estado pendientes)— resultó ser apenas el Volumen I de una obra mayor. Con la misma urgencia dinástica que nos impulsó a compilarla, el proyecto recibe ahora su ansiada actualización imperial: una edición digital, disponible desde cualquier rincón del planeta, con actualizaciones constantes y cero excusas de "se me olvidó la tarjeta en casa". Porque ninguna generación de esta estirpe —ni la que ya gatea, ni la que todavía no ha sido convocada al trono— se quedará jamás sin acceso al archivo oficial de la memoria familiar.
Porque mientras en alguna mesa del mundo se escuche un rotundo y protocolar "¡Me retiro del juego!", ella seguirá estando exactamente ahí.
Con profundo amor,
Cuchitril Troiano Portugués